Evolucionando del teletrabajo al smart working

En la actualidad todos estamos familiarizados con el teletrabajo, pero ¿habías escuchado hablar del “smart working” o “trabajo inteligente”? Aunque es un concepto muy similar al teletrabajo ¿sabes cuáles son las principales diferencias entre ambos?

Hoy en este post quiero hablarte sobre el smart working, las similitudes y diferencias que tiene con el teletrabajo así como las ventajas que tendría para tu organización su implementación. 

En la actualidad, con la llegada de la pandemia se nos han impuesto ciertas restricciones, como por ejemplo el distanciamiento social, impactando no sólo a nuestra vida personal sino también a nuestro entorno laboral y, por tanto, en la forma de desempeñar nuestro trabajo. 

¿A cuántas personas conocías hace unos cuantos años que se encontraban teletrabajando? Quizás en esa época ni te hubieses planteado esta cuestión, pero a día de hoy te has preguntado ¿a cuántas personas conoces que desempeñan su trabajo en remoto? Probablemente a muchas más y seguramente con el tiempo este número se vaya incrementando. 

A pesar de que ambos conceptos comparten la similitud de permitir desempeñar el trabajo en remoto, ¿conoces los aspectos que realmente los diferencian? ¡Te los cuento!

Por un lado, el teletrabajo se basa en el cumplimiento de un horario laboral establecido por el propio jefe, con las herramientas que la empresa pone a su alcance y únicamente desde un lugar específico que suele ser la propia casa.

Sin embargo, el smart working se basa en el cumplimiento de objetivos disponiendo de total libertad para decidir desde dónde trabajar, pudiendo ser desde casa, desde un espacio de coworking o incluso desde tu cafetería preferida. A todo esto, hay que añadirle que no hay un horario establecido para ello, sino que es el propio trabajador el que decide en qué momento desempeñar su trabajo planificándose y organizándose de la forma que considere más efectiva seleccionando las herramientas que considere más oportunas para alcanzar los objetivos establecidos.

Por lo que las bases principales del smart working son:

  1. Flexibilidad laboral: el empleado dispone de la total libertad para auto organizarse en función a sus necesidades y, por lo tanto, auto gestionar su propio tiempo permitiéndole así una mayor conciliación con la vida personal, familiar y laboral. Por lo que el empleado podrá decidir los días y las horas en las que no trabajar y dedicar ese tiempo a otras tareas importantes.
  1. Movilidad: esta modalidad de trabajo permite al empleado trabajar desde el lugar que decida siempre y cuando disponga de acceso a Internet, puesto que es su principal herramienta de trabajo. 

Al ser el propio empleado el que decide desde donde trabajar le permite ahorrar tiempo debido a que no tiene que desplazarse necesariamente al lugar habitual de trabajo pudiendo optar por un lugar más cercano.

El aislamiento es uno de los aspectos que más preocupan hoy en día a los trabajadores en remoto debido a la ausencia de interacción con el equipo de trabajo. Pero al disponer de total movilidad el propio trabajador tiene la opción de por ejemplo, acudir a lugares de coworking donde podrá encontrar a trabajadores en su misma situación y minimizar ese sentimiento de soledad.

  1. Trabajo por objetivos: el smart working se caracteriza por trabajar con el propósito de conseguir una serie de objetivos independientemente de la cantidad de horas o días que se trabaje siempre y cuando se alcancen en la fecha propuesta. Deberás tener en cuenta que los objetivos deben ser concretos, medibles, realistas y disponer de un tiempo de ejecución.
  2. Tecnologías: las tecnologías juegan un papel muy importante, ya que sin ellas no sería posible desempeñar el trabajo. Para realizarlo correctamente, independientemente de donde se encuentre el trabajador, será necesario que disponga de acceso a internet. 

Gracias a la tecnología se consigue una optimización de los procesos, por lo que será primordial que los trabajadores cuenten con las herramientas necesarias para la consecución de sus objetivos.

El implantar esta modalidad no es tan sencillo como parece ya que supone un cambio de mentalidad y transformación por parte de la empresa pero si se realiza correctamente puede generar grandes beneficios, como por ejemplo:

  • Reducción de costes: el trabajador no tendrá que desplazarse necesariamente a su puesto de trabajo suponiendo un ahorro de tiempo y dinero tanto para él como para la empresa, ya que no tendrá que hacer frente a las facturas de suministros ni a las dietas ofrecidas.
  • Mayor productividad: al trabajar por objetivos hace que el trabajador se sienta más motivado y comprometido para conseguirlos siendo más productivo. 

El disponer de flexibilidad laboral permite al empleado optimizar su propio tiempo incrementando su satisfacción personal y por lo tanto generando más resultados.

El tiempo de las reuniones telemáticas se ha reducido poniendo el foco solamente en aquellos asuntos o aspectos relevantes a tratar siendo más productivas.

  • Fidelización del talento: esta modalidad de trabajo permite atraer a más candidatos hacia los puestos de trabajo, sobre todo a los millennials, ya que los aspectos que más valoran son la flexibilidad laboral y el uso de las tecnologías a la hora de realizar su trabajo. 

También ayuda a retener el talento existente en la organización debido al sentido de pertenencia al sentirse identificados con los valores de la empresa.

  • Mejor conciliación: al ser dueño del propio tiempo podrán decidir los horarios de trabajo en función a sus responsabilidades familiares o personales. Aquellos trabajadores que tengan hijos podrán tener la posibilidad de pasar más tiempo con ellos.

Como puedes observar trae consigo muchas ventajas pero también algún inconveniente, entre ellos, que no es aplicable a todos los puestos de trabajo ni a todas las empresas. 

Por lo que, si tu proyecto lo permite y deseas ponerlo en práctica, deberás tener en cuenta que para poder implementar con éxito el smart working en tu organización, será necesario que deposites la máxima confianza en tus trabajadores ya que es la base de su buen funcionamiento así como establecer unas correctas estrategias de comunicación.

Con el smart working se pretende conseguir un cambio cultural y una evolución en los modelos organizacionales, siendo necesaria una transformación digital dentro de la empresa.

Las empresas que se han adaptado a nuevos modelos de negocio, que han impulsado la transformación digital y, por lo tanto, han introducido el smart working en su lugar de trabajo han conseguido resultados más eficientes. En tu caso, ¿a qué estás esperando?

Adaptarse a una nueva cultura de trabajo y llevar a cabo una transformación digital dentro de una organización no es tarea fácil. Por lo que si necesitas ayuda en la implementación de nuevas estrategias y metodologías para que el smart working resulte efectivo, puedo ayudarte y guiarte mediante mi servicio de consultoría estratégica así que no dudes en solicitar información a través de los canales de comunicación que te facilitamos.

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