¿Qué es la inteligencia emocional?

Todos hemos escuchado hablar del concepto inteligencia emocional pero, realmente, ¿sabemos a qué nos referimos con este término? ¿Cuáles son los elementos de la inteligencia emocional? ¿De qué manera influye en el trabajo en equipo? ¿Es importante contar con líderes inteligentes emocionalmente para la consecución de nuestros objetivos? ¿Podemos entrenar esta habilidad?

Cada vez existen más estudios que relacionan el éxito con esta habilidad, y es que los científicos se han planteado, ¿cómo es posible que existan personas con un alto cociente intelectual que no consigan el éxito profesional y personal esperado? La respuesta a esta cuestión, la han encontrado en la inteligencia emocional. Llegando incluso a afirmar que el éxito en la vida profesional y personal depende en un 20% del cociente intelectual y un 80% de la inteligencia emocional.

Son muchos los autores que han escrito sobre este concepto, pero fue el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, quien lo popularizó con su libro: Inteligencia Emocional.

El éxito en la vida profesional y personal depende en un 20% del cociente intelectual y un 80% de la inteligencia emocional.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Podemos definir la inteligencia emocional como la capacidad de reconocer, entender y gestionar tanto las propias emociones como las de los demás.

Si reflexionamos por un instante, nos daremos cuenta que las emociones están presentes en todas las personas, es decir, forman parte de la condición humana y por tanto influyen en todos los ámbitos de nuestra vida. Nosotros nos centraremos en la inteligencia emocional aplicada al liderazgo y por tanto a la organización.

No me cabe la menor duda que los conocimientos técnicos o habilidades duras (hard skills), que se adquieren mediante formación o experiencia profesional, son indispensables para el correcto desempeño de las funciones que requiere un determinado puesto. Está claro que el déficit de estas habilidades técnicas no se puede suplir con la inteligencia emocional, pero, si a esos conocimientos le sumamos esta capacidad, estaremos mucho más cerca de alcanzar el éxito.

¿Cuáles son los elementos de la inteligencia emocional?

Podemos destacar cinco elementos principales de la inteligencia emocional en el liderazgo sobre los que debemos trabajar si queremos desarrollar esta habilidad. Puede que algunos los domines a la perfección, pero si no es así, no te desanimes, existen numerosas técnicas para trabajar cada uno de ellos. 

los elementos de la inteligencia emocional: autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía, habilidades sociales

1. Autoconciencia

Entendida como el autoconocimiento. Cómo líder es fundamental que conozcas tus emociones y que aprendas a identificarlas y asociarlas con aquello que las provoca.

En este punto debemos plantearnos cuestiones como, ¿cuáles son nuestras capacidades y cuáles son nuestros puntos débiles? ¿Qué principios sostienen tus decisiones diarias? Debemos reflexionar sobre estos aspectos antes de conocer y gestionar a nuestro equipo. Si no somos capaces de reconocer nuestras emociones difícilmente podremos controlarlas.

2. Autorregulación

Este elemento se refiere a la habilidad de manejar y gestionar las emociones. ¿Eres capaz de gestionar tus impulsos y reaccionar adecuadamente ante situaciones de estrés intenso? Debemos aprender a canalizar esos impulsos, y para ello debemos reflexionar antes de actuar, esto nos permitirá mantener un entorno de confianza en el que se puedan resolver las dificultades desde la calma.

No podemos controlar las acciones de los demás, pero sí podemos controlar las nuestras.

3. Motivación

Los líderes eficaces se sienten impulsados a obtener logros más que a conseguir recompensas externas. La capacidad motivadora del líder hará que consiga contagiar a los demás integrantes del proyecto con su entusiasmo, lo que repercutirá directamente en la consecución de los objetivos.

En este punto debes reflexionar sobre cuál es tu verdadera motivación.

4. Empatía

Como todos sabemos, la empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, es decir, tener en cuenta sus sentimientos y emociones sin juzgarlos e intentando comprenderlos. No es sencillo, porque requiere alejarnos de nuestra forma de pensar y sentir para comprender la de los demás. Supone todo un reto para un líder que quiera conectar realmente con su equipo.

Esto no significa complacer a todos los empleados, sino tener muy presente las emociones y sentimientos de cada uno de ellos, lo que generará cohesión y seguridad en el grupo. Para mejorar en este aspecto puedes empezar por entrenar tu capacidad para escuchar, prestando total atención al mensaje y a la comunicación no verbal.

5. Habilidad social

El quinto elemento de la inteligencia emocional refleja la interacción de un líder con el mundo que le rodea. Un líder necesita manejar las relaciones eficazmente para poder conectar de forma suave y efectiva con los demás. A través de estas interacciones, el líder promueve sus ideas con armas tan poderosas como la simpatía, la confianza y el respeto.

“Cualquier persona puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.»

Aristóteles

Entonces, ¿para qué sirve la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es esencial para relacionarnos, por lo tanto, no sólo es importante para un líder, sino para todas las personas que forman parte del proyecto. Contar con empleados inteligentes emocionalmente:

  • Mejorará el clima laboral y la comunicación organizacional.
  • Aumentará la productividad.
  • Disminuirá la rotación de personal.

Ahora bien, teniendo en cuenta los beneficios de contar con empleados inteligentes emocionalmente, ¿podemos mejorar esta habilidad?

Por supuesto que sí, la inteligencia emocional se puede trabajar. El proceso requiere tiempo, compromiso y esfuerzo, aportando enormes beneficios tanto para ti como para la organización. 

¿Cómo trabajar la inteligencia emocional?

Reconoce emociones propias y ajenas, compréndelas, acéptalas y dales permiso para que se manifiesten. No olvides que las emociones no son ni buenas ni malas, simplemente forman parte de ti como ser humano que eres. Dale su lugar, su espacio y ellas seguirán su curso, dando paso a nuevas emociones. Y recuerda: el simple hecho de  prestarles atención,  será el primer paso para canalizarlas de forma adecuada.

No creas que reconocer emociones es tarea sencilla. Como ejemplo, piensa que hay personas que cuando sienten tristeza se muestran enfadadas, por lo que distinguir estas dos emociones puede resultar complicado, tanto en uno mismo como en los demás. Sin embargo, la mera predisposición a hacerlo, el simple hecho de prestar atención a lo que sientes, ya te sitúa en el camino correcto, el del autoconocimiento.

Para observar emociones puedes preguntarte: ¿qué estoy sintiendo? Cuando hayas identificado la emoción, dale nombre, acéptala y observa qué la produce.

Pero es que además, las emociones se contagian. Si no lo crees comienza a reírte sin parar y verás como las personas de tu alrededor también lo hacen. Y es que las emociones y la inteligencia emocional van de la mano.

Por ello, es muy importante aceptar que debes invertir el tiempo que necesites para conocer tus emociones y tomar conciencia de ellas, así como el impacto que producen tanto en tí como en las personas que te rodean.

No olvides que trabajar la inteligencia emocional afectará todos los ámbitos de tu vida y te permitirá mejorar las relaciones con los demás y alcanzar tus metas.

¿Por qué es importante la inteligencia emocional en el trabajo?

Ten en cuenta que la inteligencia emocional interviene en la toma de decisiones, en los procesos de negociación, en el manejo del estrés, en la calidad de las relaciones que establecemos con los compañeros, en la creación de un buen clima laboral, en la conexión con las necesidades del cliente…

la inteligencia emocional es una habilidad necesaria para el principal activo de tu empresa: las personas

Por ello, la inteligencia emocional es una habilidad necesaria para el principal activo de tu empresa: las personas. Es más, en caso de que ocupes un puesto de responsabilidad, se convierte en indispensable, ya que el liderazgo y las emociones tienen un vínculo estrecho.

Piensa que si careces de inteligencia emocional, serás incapaz de reconocer las emociones de los demás, lo que afectará de forma negativa al clima laboral, la salud y la motivación de los miembros de tu equipo y, por tanto, al desempeño y los resultados. Estarás liderando, sí, pero ¿a qué precio?

Es muy común reprimir o evitar las emociones en nuestro puesto de trabajo, porque no consideramos apropiado expresarlas en un contexto profesional. Ten en cuenta que inhibir las emociones puede ser una solución a corto plazo, pero a la larga puede convertirse en un problema mayor. 

Sin embargo, cuando aprendes a aceptarlas y gestionarlas, podrás expresar tus emociones de forma constructiva en cualquier escenario, lo que te permitirá ser tú mismo y actuar en armonía con tus emociones y pensamientos. 

A veces nos encontramos tan inmersos en tal cantidad de tareas diarias, que el ruido de nuestra propia vida no nos deja escucharnos a nosotros mismos. Pero nuestro cuerpo nos acaba enviando señales de alarma en forma de dolores de cabeza, palpitaciones, tensiones musculares, fatiga… que en muchas ocasiones tienen un origen emocional. ¿Quién no ha sentido estas señales alguna vez?

Esto que parece no tener importancia, resulta crucial en las organizaciones. Si eres capaz de dominar tus emociones podrás limitar el contagio de las “emociones negativas” en tu puesto de trabajo y contagiar las “emociones positivas”. ¿Quieres empezar a aplicar la inteligencia emocional en el trabajo? ¡Reparte “emociones positivas”!

La conquista de la inteligencia emocional

Como ves, la inteligencia emocional es algo abstracto, intangible y difícil de definir, sin embargo, una vez que estás familiarizado con el concepto, resulta muy sencillo identificar a aquellas personas que la poseen. Y es que estas personas desprenden luz, conectan con la gente, utilizan el sentido del humor, transmiten, contagian… Si a todo esto le sumamos el conocimiento necesario, te convertirás en un auténtico líder capaz de guiar a tu organización hacia el éxito.

Puede que este sea el momento de iniciar tu crecimiento personal y lanzarte a la conquista de la inteligencia emocional. Puedes ejercer tu propio coaching emocional o recurrir a ayuda externa. En ese caso, estaré encantado de mentorizarte.

No pases por alto las emociones y recuerda, como dijo Maya Angelou: 

“La gente olvida lo que dices, la gente olvida lo que haces, pero nunca olvida lo que le haces sentir”. 

Maya Angelou

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