El mayor activo de la empresa: el capital humano

Existen muchos tipos de empresas en el mercado. Ofrecen diferentes servicios, presentan diferentes tamaños, adquieren diferentes objetivos estratégicos. Pero, aunque aún no lo hayan detectado todas, el activo más importante con el que cuentan es sin duda su capital humano.

Hace unas décadas se consideraba que los activos más importantes para que una empresa tuviese éxito eran aquellos que estaban directamente relacionados con bienes tangibles como, por ejemplo, el producto o servicio. Afortunadamente esta idea ha ido cambiando.

Son los trabajadores y miembros de la empresa quienes dan vida a la misma, desarrollan los procesos y más importante aún: son la imagen que atiende a nuestros clientes.

Queremos hacer una buena gestión personal y esto hace que cualquier incorporación se rija con unas características específicas. Ahora bien, pienso que no debemos analizar su formación, experiencia y logros únicamente. Es de suma importancia conocer las competencias personales o la capacidad de trabajar en equipo que tiene esa persona. En definitiva, cómo se desenvolverá dentro de nuestra empresa “Juan o María”, tanto profesional como personalmente.

Con esto entendemos que es necesario que cualquier organización cuente con un buen departamento de recursos humanos, cuyas responsabilidades no pueden estar sólo enmarcadas en la gestión de nóminas, formación o alguna que otra labor administrativa. RRHH tiene que llegar a cada persona, transmitir valores, qué quiere la empresa de ella, escucharla, hacerla partícipe en los planes de mejora e involucrarla en la filosofía corporativa.

Las organizaciones son más efectivas y productivas gestionando su capital humano con carácter estratégico. Así, incrementa su valor y eficiencia, y logran su misión a través del desarrollo de las personas.

Una manera de enfocar la estrategia de recursos humanos puede ser:

  • Fomentar la lealtad y compromiso.
  • Ofrecer un liderazgo firme y claro, que favorezca la comunicación y retroalimentación, piezas claves en la mejora del desempeño.
  • Formación para acometer más eficientemente sus labores.
  • Facilitar la colaboración interna y entre diferentes equipos.
  • Medir y evaluar resultados, no para sancionar, sino para detectar áreas o funciones en las que se pueda mejorar.

Las empresas que colocan sus gestores de personal en un lugar prioritario dentro de su estrategia de negocio, serán empresas altamente competentes.

Tal vez lo primero que deberíamos hacer en una empresa es saber cómo de comprometidas están las personas que la forman. Una persona se sentirá comprometida si tiene un buen ambiente laboral que fomente su creatividad, desarrollo y motivación. Entre los beneficios más valorados tenemos:

  • Espacios para desarrollar su creatividad. El gran reto está en transformar la creatividad individual en creatividad corporativa. La necesidad de explorar y salir hacia lo desconocido son características de las personas creativas y de los ambientes donde predomina la creatividad.
  • Reconocimiento y compensación.
  • Oportunidades de capacitación y especialización.
  • Comunicación abierta.
  • Entorno agradable y positivo.
  • Facilidades para el trabajo colaborativo.

Para poder usar y desarrollar el capital de una empresa es necesario que la organización se comporte como un todo y que ese todo tenga una dirección única en el negocio.

«Cuando se valora la importancia de un equipo, se incrementan las posibilidades de conectar emocionalmente con él.«

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