Adaptabilidad e inteligencia emocional

¿Consideras que tu grado de adaptabilidad es adecuado? Si es así, ¡enhorabuena! Porque cuentas con una importante habilidad cada vez más demandada en el mundo laboral. Pero, ¿por qué se ha convertido en algo tan importante para las empresas?

Incluso voy más allá, ¿cómo se relacionan adaptabilidad e inteligencia emocional? No descubro nada nuevo si te digo que el mundo se encuentra en constante evolución. Es por ello que a diario nos enfrentamos a diversos cambios: cambios climáticos, cada vez más patentes a través de fenómenos meteorológicos extremos; cambios demográficos, como el envejecimiento de la población; o cambios tecnológicos, como la aparición de internet o las redes sociales.

Pero te preguntarás, ¿qué tiene que ver esto con mi proyecto? ¿Cómo afectan estos u otros cambios que podemos considerar tan globales a mi pequeña empresa?

Adaptación a los cambios en el trabajo

Pues bien, piensa que de esos cambios pueden derivarse nuevas normativas que requieran nuevos procedimientos, a los que los empleados deberán adaptarse, como por ejemplo limitar la emisión de gases a la atmósfera o mantener a los trabajadores en nómina hasta edades más avanzadas. Esto puede suponer un importante desafío tanto para la empresa como para los propios trabajadores.

Los avances tecnológicos, se han convertido en el escenario perfecto para dar cabida a nuevas innovaciones, provocando que los cambios se hayan multiplicado en los últimos años. De esta forma, las empresas se han visto obligadas a adaptarse o desaparecer. Las facturas en papel prácticamente ya no existen, las reuniones pueden llevarse a cabo sin necesidad de que los asistentes se encuentren físicamente en la misma localización, la información viaja a través de diferentes medios a una velocidad de vértigo, los procesos se han automatizado…

Todo esto, tan sólo son algunos ejemplos de esos cambios y de cómo pueden afectar a tu proyecto. Ahora bien, ¿qué necesitan las organizaciones para afrontar de forma adecuada todas las transformaciones a las que se enfrentan a diario? Sin duda, necesitan personas flexibles, capaces de adaptarse a las nuevas circunstancias. 

Pero no confundas adaptabilidad con el hecho de dejarse llevar por los demás. No tiene nada que ver con ello. Incluso va más allá de la capacidad de adaptación a los cambios y también hace referencia a la capacidad de adaptación a un nuevo puesto, a sus características, a la empresa en general o al clima laboral que en ella se respira. Es un valor añadido que ofrece el trabajador y que las organizaciones demandan cada vez más.

Definiendo la adaptabilidad

En definitiva, podemos definir la adaptabilidad como la capacidad de regular las emociones, el pensamiento y el comportamiento, para responder adecuadamente a las exigencias y cambios del entorno. De la propia definición, se desprende la conexión que existe entre adaptabilidad e inteligencia emocional.

Existen personas que ante nuevas situaciones se crecen y experimentan emociones placenteras como la ilusión o el entusiasmo. Esto muy probablemente sea debido a que de forma natural presentan un elevado coeficiente de adaptabilidad.

Sin embargo, si no es tu caso, no te preocupes, porque esta habilidad, se puede entrenar y perfeccionar en cualquier momento. Sólo es necesario proponérselo.

Ser flexible y adaptarse a los cambios

Con más frecuencia de la que nos gustaría, los cambios o períodos de transición son percibidos como una amenaza a la que nos enfrentamos con miedo, angustia, inseguridad, ira… Experimentar estas emociones es algo totalmente normal. Sin embargo, el problema se produce cuando esas emociones se disparan y provocan un desequilibrio interno, que impide o dificulta la adaptación a ese cambio. 

En la medida en que seas capaz de identificar esas emociones desagradables, de aceptarlas y de mantenerlas en niveles adecuados; a la vez que fomentas otras como el entusiasmo, la serenidad o la calma, estarás trabajando en mejorar tu adaptabilidad precisamente, a través de la inteligencia emocional. 

Si consigues mantener a raya esas emociones desagradables y potenciar las agradables, tu capacidad de adaptación mejorará notablemente. Pero nadie nos ha enseñado nunca a ello y no nos resulta sencillo hacerlo. Incluso, lo más básico que es identificar lo que sentimos ante una determinada situación nos parece complejo.

Por este motivo, en sucesivos post te ofreceré herramientas concretas para potenciar tu adaptabilidad a través del desarrollo de tu propia inteligencia emocional. 

Nadie sabe cómo evolucionará el mercado laboral en los próximos años. Muy posiblemente nos enfrentemos a trabajos que en la actualidad ni tan siquiera existen. Por lo que contar con empleados flexibles capaces de adaptarse a estas circunstancias, de aprender y por qué no, de desaprender lo aprendido, sin que se produzca un desequilibrio emocional en su persona, será fundamental.

Si necesitas apoyo para mejorar tu inteligencia emocional y tu adaptabilidad o la de tu equipo, puedes acceder a mi propio curso de formación online sobre “Inteligencia emocional en entornos laborales”, el cual forma parte del “Programa de Habilidades Directivas” .

¡Me encantaría verte allí!

1 comentario en “Adaptabilidad e inteligencia emocional”

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